
Actualmente, la participación de la mujer en la fuerza laboral es muy importante, por lo que los jardines infantiles representan un gran apoyo, que puede ser crucial para el desarrollo de los niños.
Desde los años 70, surge en nuestro país la necesidad de ampliar la cobertura de los jardines infantiles por el ingreso de la fuerza femenina al trabajo.
Pero, ¿es bueno enviar a los hijos al jardín infantil desde temprana edad y por horarios extendido?
Las salas cuna y jardines infantiles surgen a lo largo de nuestro país como una respuesta a los requerimientos de los infantes y sus padres, satisfaciendo así una demanda de nuestra sociedad que es cada día más latente y necesaria.
Nora Ramírez, docente de Educación Parvularia de la Universidad Andrés Bello opina que si se mira desde un punto de vista del vínculo y de la etapa del apego que viven los lactantes y preescolares, enviarlos al jardín infantil representa un quiebre en la relación de ambos; sin embargo, a largo plazo ambos, madre ehijo(a), salen fortalecidos.
"El enviar un lactante a sala cuna es una tarea no menor para las madres, pero si se ha elegido correctamente el lugar, entonces el lactante va a salir fortalecido en su desarrollo integral, cognitivo, afectivo y emocional, entre otros. Lo mismo sucede en el proceso del Jardín Infantil, en el cual se trabajan y estimulan los diferentes tipos de inteligencia que el niño(a) tiene. Por lo tanto, el centro educativo es un agente que contribuye a la educación del ser humano desde temprana edad, lo inicia en el proceso de socialización en conjunto con sus pares, desarrolla autonomía, creatividad, le enseña a solucionar sus problemas, aumenta su vocabulario, a ser capaz de expresarse a través de diferentes técnicas y medios, y les enseña a caminar por la vida como un ser humano y a integrarse a esta sociedad cada vez más compleja", asegura la profesional de la UNAB.
UNA DECISIÓN CRUCIAL
Según la profesional, las futuras generaciones necesitan ser estimuladas desde temprana edad; entre los 0 y 3 años se da lo que los especialistas en neurociencia llaman "plasticidad cerebral", que se entiende como la capacidad del cerebro de amoldarse a nuevos aprendizajes, sus conexiones sinápticas están más aptas a esta edad y por ende, surge también la necesidad de alimentarlo bien. Por lo tanto, si se toma la decisión de integrar a un hijo(a) a un centro educativo, este debe ser elegido cuidadosamente, en lo posible que sea un centro que cumpla las normativas de seguridad y otros que se exigen.
"Integrar a su hijo(a) a un centro educativo le da la posibilidad de iniciar el proceso educativo a temprana edad y al mismo tiempo es una excelente oportunidad para que los padres aborden el tema responsablemente. Hay que recordar que educar no es tarea fácil y las educadoras de párvulos son las especialistas en ello y están capacitadas para orientar a los padres en esta tarea", enfatiza Ramírez.
LA IMPORTANCIA DEL HOGAR
Otra pregunta que siempre surge es cuánto es el tiempo ideal para que un preescolar/lactante permanezca en un centro? Esto va a depender de la realidad de los padres y sus compromisos laborales, sin embargo, lo ideal es que el menor esté máximo 5 horas, y la horas restantes esté en su hogar, así construye pertenencia y su autoestima se ve afianzada, pero cuando la situación de la madre es otra en su trabajo, entonces el centro educativo puede suplir esta carencia.
Es importante que el lactante/preescolar mantenga el vínculo afectivo con sus padres o tutores, así va construyendo su mundo emocional en forma más estable, esto se traduce en que los padres cumplan con su rol cuando están con sus hijos(as) en el hogar y compartan con ellos tanto cualitativa como cuantitativamente.
"El centro educativo si bien es cierto cumple con una labor pedagógica /asistencial, no reemplaza el rol de la familia en su contexto como tal, por ende, es de suma importancia que el grupo familiar organice su tiempo los fines de semana en función de su hijo(a). Tener un hijo(a) hoy en día representa una gran responsabilidad de la cual los padres tienen que tomar conciencia y compartirla con el centro educativo a cabalidad", finalizó la educadora de párvulos